

La Iglesia Católica despide a una figura clave de la paz en Colombia
La Conferencia Episcopal Colombiana confirmó este lunes, 2 de diciembre, el fallecimiento de monseñor Héctor Luis Gutiérrez Pabón, una figura icónica por su labor pastoral y su papel como mediador en uno de los conflictos más complejos de Colombia: la guerra de los esmeralderos en Boyacá.
Su legado va más allá de la religión, marcando hitos en la reconciliación entre grupos enfrentados y su constante búsqueda de paz en una de las regiones más afectadas por la violencia en el país.
Gutiérrez Pabón se destacó como una figura central en los diálogos entre Víctor Carranza y las familias Molina, Murcia y Sánchez, enfrentadas durante años en el conflicto por el control de las minas de esmeraldas. Su capacidad para generar confianza en ambas partes fue determinante para reducir los niveles de violencia en el departamento de Boyacá.
Nacido en Cáqueza, Cundinamarca, en 1937, monseñor Gutiérrez Pabón dedicó su vida al servicio religioso y a la comunicación. Ordenado sacerdote en 1962, combinó su vocación pastoral con su interés por los medios, obteniendo títulos en comunicación social y teología moral en prestigiosas universidades como la Pontificia Universidad Javeriana y la Gregoriana de Roma.
Durante su carrera, dirigió el programa televisivo La Voz del Papa y ocupó cargos relevantes como director de la Oficina de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal de Colombia. Además, fungió como jefe de prensa durante la histórica visita del Papa Juan Pablo II a Santo Domingo en 1992.
Nombrado obispo auxiliar de Cali en 1987, Gutiérrez Pabón asumió más tarde como obispo de Chiquinquirá, donde fortaleció la fe y el tejido social. En un contexto de violencia y desconfianza, su labor fue clave para promover valores de perdón y unidad.
El fallecimiento de monseñor Gutiérrez Pabón representa una pérdida significativa para la Iglesia y para Colombia. Su vida y obra son un recordatorio de que el diálogo y la reconciliación son herramientas poderosas para sanar las heridas de la sociedad. La Conferencia Episcopal, fieles y ciudadanos lo despiden con gratitud y admiración, mientras su legado de paz y esperanza perdura.
Colombia Noticias the Breaking news